Los domingos son días de reflexión y de pensar, una vez a la semana podemos permitirnos hacerlo, no?
Llevo tres entradas escritas y borradas, está claro que para tener ilusión por las cosas se necesita motivación. Es difícil sacar la motivación de dentro de uno mismo y dejar que todo lo que venga sean puntos extra pero no cosas necesarias. Nos (me) hemos vuelto quizás demasiado dependientes. Ahora ya es tarde para cambiar eso.
Es muy bonito levantarse y saber que hay alguien que ha estado soñando contigo, que te escribe, que piensa en ti, que se siente orgulloso con solo mirarte... Todo precioso, pero esa no debería ser la fuerza que nos empuje a levantarnos de la cama. Deberíamos ser nosotros mismos, nuestras cosas, nuestros intereses, nuestros propios objetivos. Deberíamos querernos más, y dejar de unirnos a alguien por el mero hecho de sentirnos algo en la vida. Ya somos algo, ya valemos mucho, que no nos hagan pensar que solo somos la mitad de un todo. Mentira. Nosotros mismos somos un todo, que unido a otro hacen DOS. Dejemos de basar nuestra vida en esas cosas. Todo lo que venga será complementario. Si hay alguien nos despierta mariposas en el estómago perfecto, pero que no se nos olvide que sin esas mariposas seguimos respirando.
Me duele ver que haya gente que se sienta frustrada y decepcionada por no tener a alguien a su lado que le quiera y le diga lo perfecto que es. Todos deberíamos tener la capacidad de mirarnos al espejo y querer lo que vemos. Somos grandes, pero cuando compartimos nuestra vida con alguien y nos hacemos dependientes de él, se nos olvida.
Señores, quiéranse ustedes mismos antes de empezar a querer a alguien porque entonces no le querrán, le necesitarán para que les quiera.
