La distancia puede romper un abrazo, puede romper un beso, una caricia, pero nunca podrá romper un sentimiento, y eso es lo que hoy por hoy nos hace estar aquí a pesar de todo por lo que hemos pasado, de todas las trabas que el mundo nos puso y nos pone y todas las que nosotros mismos nos pusimos.
El miedo y la incertidumbre siempre nos van a acompañar, pero está claro que el destino de momento quiere ayudarnos, y nos sigue dando fuerzas. Tú me das fuerzas.
¡Podemos Tortu!