miércoles, 28 de septiembre de 2016

Y de repente...




Y de repente, un día, dos años más tarde, te encuentras divagando por la pantalla de tu ordenador una noche de miércoles... y te da por escribir. Quizás ya nadie vaya a leerte, o quizás haya alguien, que algún día, tal vez una confusa noche de otoño, se encuentre divagando por la pantalla de su ordenador y acabe perdido entre estas letras.


Hay veces que la vida nos pone obstáculos delante, a veces, puntos de inflexión, a veces, simples paradas en el camino para animarnos a detenernos por un momento y mirar qué sucede, cómo va nuestra vida. En el caso de una maestra o alguien que pretende llegar a serlo, la evaluación es necesaria para sacar el máximo aprendizaje al camino que nos queda.

Y aquí me encuentro, en este punto de inflexión, en esta parada de bus, en este balcón habilitado por mi cerebro para pararme a mirar. ¿Y qué veo si me asomo? Quizás dudas, errores, aciertos, cosas que hice que me ayudaron a ser quien soy, otras que me sirvieron para aprender. ¿Y qué veo en el camino que tengo por delante? Más dudas, más errores, más aciertos, más lecciones.

El futuro se plantea incierto en muchos aspectos. Últimamente tengo la sensación de que cada paso que doy lo podría estar dando en el aire, de que no hay nada seguro, de que no piso nada firme. Siempre me ha gustado tener la certeza de que las cosas que me rodean van a seguir ahí, pero cada vez me parece todo más efímero. Y es que al final, lo único que dura para siempre, la única persona que siempre estará a nuestro lado, somos nosotros mismos. ¿Duro? Puede. Pero cierto. Y cuanto más se trabaje con uno mismo más cerca se estará de conseguir la felicidad (¿eso existe?) o al menos la tranquilidad, ya sea solo o acompañado.

Últimamente también me hago muchas preguntas sobre el amor. Quizás a lo largo de mi vida nunca había tenido tiempo de hacérmelas. Cuando uno está solo, echa la vista a atrás y se da cuenta de las cosas que ha vivido. Esta mañana mismo tenía una conversación con una persona que me decía que en 24 años no había conocido el amor. Y yo... me siento profundamente afortunada de saber que existe, que se siente, que se vive, y que si conoces la sensación de las mariposillas rascando tu ombligo, no debes nunca exigir menos que eso de la persona que algún día aparecerá en tu camino. Yo he sentido dobles mariposas, unas fueron de un tipo, más jóvenes, inocentes, soñadoras... otras fueron más maduras, serenas y profundas. Y ojalá no muy tarde pueda volver a sentir alguna de cualquier tipo, porque como comentaba antes, cuando sabes convivir contigo mismo, convivir con otro se vuelve más sencillo. Quiero experimentarlo. Y no tengo prisa porque llegue.

Mientras sigo en este balcón viendo qué paisaje dibuja mi vida, intentaré bailar encima del mismo, y esperar a que el camino que viene a continuación sea el que me he ido construyendo ladrillo a ladrillo, con alguna sorpresa que la vida quiera ponerme delante.


martes, 30 de diciembre de 2014

Como manda la tradición...

... este año rompemos la tradición.

No quiero contaros cada momento de este 2014 porque cada vez opto más por reservármelos para mi. Ha sido un año difícil y duro como lo son siempre los años en los que sufrimos problemas de salud, se nos van seres queridos, o se van los seres queridos de las personas que más queremos.
Como todos los años, he aprendido a base de golpes y a base de mucha fuerza. Soy una persona totalmente diferente a la que hace un año decía adiós al 2013.
Me quedo con eso y con los que comparten mi día a día, que cada vez son más auténticos.

Gracias a cada persona que ha aparecido en mi vida en este 2014, sois un regalo.
Gracias a ti, a nosotros, por reencontrarnos de nuevo.


Que este 2015 sea no mejor, sino diferente. Que tengamos salud, y a partir de ahí que venga lo que tenga que venir.

Feliz año a todos.



















lunes, 15 de diciembre de 2014

Naturalidad

Llevo unos días, quizás semanas, dándole vueltas a un tema que me tiene un poco "mosca". Sé que ya he hablando bastantes veces de él, pero es que es un tema que cada vez está más a la orden del día, porque cada vez se practica menos.

La naturalidad. El ser uno mismo. El no fingir. Qué poca gente lleva a la práctica un deporte tan fácil como este. Puede que ahora lo vea más porque lo tengo en mente pero no entiendo esta sociedad de actores y actrices en la que estamos metidos. Una película en la que hace falta fingir ser alguien diferente para caer bien a todo el mundo. Una película en la que todos desean ser protagonistas. Una película en la cuesta diferenciar el personaje de la persona.

Y mi pregunta es... ¿por qué? ¿Por qué esa necesidad de ser alguien que no somos? ¿Por qué no nos dejamos de corazas y empezamos a decir verdades como puños? Es imposible tratar de ser perfectos, es imposible caer bien a todo el mundo, es imposible tener una cara y un cuerpo que no se tiene... ¿Por qué es tan difícil quererse a uno mismo?

Llevo un montón de años considerándome una persona insegura, pero visto lo visto y en comparación con el resto de actores de mi película, no lo soy para nada. Seré mejor o peor persona, más maniática del orden o menos, más o menos mandona, más o menos simpática... Pero lo siento, soy así. No necesito hacer ningún papel. Quien me quiera estupendo y quien no hasta luego.
Ojalá todo el mundo fuera capaz de pensar así. Ojalá todas las personas fueran capaces de quererse, y de dejar atrás papeles de personajes que no son ellos mismos. El mundo sería un lugar mejor, os lo aseguro.

Por esas personas naturales, que viven siendo ellas mismas sin importarles nada, que tienen días buenos y malos, que no les importa verse al espejo con su moño y sus gafas, que aceptan como son y se quieren. Por ellas va hoy. Porque en este tiempo que vivimos, esas personas son los verdaderos valientes.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Sa sa Salamanca!

Dos meses sin escribir... ¡Y eso solo puede ser buena señal!
Dos meses de adaptación a mi nuevo hogar, a Salamanca, una ciudad taaan bonita que me quiero morir de amor. El frío es soportable, y hace más sol del que parece. El ambiente es genial, y la gente que me rodea también.

Todos los cambios te hacen mejor persona, cada vez estoy más segura de ello. Todas las situaciones difíciles te hacen madurar. Así que aquí sigo, cambiando, creciendo y madurando.










martes, 16 de septiembre de 2014

Maroon 5 - V



Siempre me han encantado pero esta vez mis amigos Maroon 5 se superan con este nuevo discazo que acaban de sacar ahora en septiembre. Con el empujón de la película "Begin Again" en el que el cantante Adam Levine tiene un papel protagonista lanzan este último disco en el que no hay ni una sola canción que defraude.
Ahora podéis oír en las radios el tema "Maps", pero os recomiendo buscar todos los demás. Mi favorita, "Lost Stars".

domingo, 14 de septiembre de 2014

La importancia de vivir en una "operación bikini" permanente

Este año, son muchas las veces que he decidido, por épocas, ponerme en serio con el deporte: que si llegaba el verano, que si había que quemar los excesos, que si mis meriendas eran demasiado extensas... Pero nunca me suelo parar a pensar en el que el deporte no es solo "quemar" barriguita, sino que ayuda de muchas formas a nuestra vida diaria. Para personas que se agobian tanto como yo, son más importantes los beneficios psicológicos que los físicos.
Si alguna vez habéis practicado algún deporte, seguro que después de llevarlo a cabo sentís una sensación de alegría y bienestar que os invade y os hace ver todo de otra forma. Esa sensación de bienestar es la producida por las famosas endorfinas u hormonas de la felicidad, que hacen que nos sintamos contentos.
Pero no solamente las endorfinas son las causantes de este bienestar. Practicar deporte nos ayuda a conseguir una mejor relajación. No hay que olvidar que a lo largo del día (y más las personas nerviosas) acumulamos mucha tensión debida al estrés. El deporte nos ayuda a canalizarla y eliminarla del cuerpo. 
A la eliminación de la tensión hay que añadirle el cansancio físico que nos impone el ejercicio, lo que nos ayuda a descansar mucho mejor. Al practicar cualquier deporte conseguimos que los biorritmos funcionen mucho mejor y nos es más fácil conciliar el sueño y aprovechar mejor las horas de descanso.
Es importante, para relajar la mente, que no nos sometamos a mucha presión, y nos olvidemos de ponernos metas muy difíciles o tiempos muy marcados. Mis recomendaciones personales son la bicicleta (cuidado con las personas con dolores de espalda) o el trekking (mientras se hace deporte podemos disfrutar de las mejores vistas)
Así que ya sabéis, "Mens sana in corpore sano", no os olvidéis de que el deporte nos cuida también por dentro.