lunes, 15 de diciembre de 2014

Naturalidad

Llevo unos días, quizás semanas, dándole vueltas a un tema que me tiene un poco "mosca". Sé que ya he hablando bastantes veces de él, pero es que es un tema que cada vez está más a la orden del día, porque cada vez se practica menos.

La naturalidad. El ser uno mismo. El no fingir. Qué poca gente lleva a la práctica un deporte tan fácil como este. Puede que ahora lo vea más porque lo tengo en mente pero no entiendo esta sociedad de actores y actrices en la que estamos metidos. Una película en la que hace falta fingir ser alguien diferente para caer bien a todo el mundo. Una película en la que todos desean ser protagonistas. Una película en la cuesta diferenciar el personaje de la persona.

Y mi pregunta es... ¿por qué? ¿Por qué esa necesidad de ser alguien que no somos? ¿Por qué no nos dejamos de corazas y empezamos a decir verdades como puños? Es imposible tratar de ser perfectos, es imposible caer bien a todo el mundo, es imposible tener una cara y un cuerpo que no se tiene... ¿Por qué es tan difícil quererse a uno mismo?

Llevo un montón de años considerándome una persona insegura, pero visto lo visto y en comparación con el resto de actores de mi película, no lo soy para nada. Seré mejor o peor persona, más maniática del orden o menos, más o menos mandona, más o menos simpática... Pero lo siento, soy así. No necesito hacer ningún papel. Quien me quiera estupendo y quien no hasta luego.
Ojalá todo el mundo fuera capaz de pensar así. Ojalá todas las personas fueran capaces de quererse, y de dejar atrás papeles de personajes que no son ellos mismos. El mundo sería un lugar mejor, os lo aseguro.

Por esas personas naturales, que viven siendo ellas mismas sin importarles nada, que tienen días buenos y malos, que no les importa verse al espejo con su moño y sus gafas, que aceptan como son y se quieren. Por ellas va hoy. Porque en este tiempo que vivimos, esas personas son los verdaderos valientes.

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