
Tu bondad. Tu simpatía. Tu sentido del humor. Tu forma optimista de ver la vida. Tu inseguridad. Tu curiosidad. Tu fantasía. Tu electricidad. Tu entereza. Tu paciencia.
Quiero que dentro de muchos años llegue un día en el que me ponga a pensar y siga admirándote de la misma forma que lo hago ahora.
Quiero ver en ti siempre a ese compañero de equipo, esa mitad, ese cómplice.
Porque te elegí a ti y no a otro para entrar hasta lo más profundo de mi corazón.
Y fuiste tú porque me abres los ojos al mundo, me haces aprender, crecer como persona... Tu personalidad es diferente a la mía, pero complementaria. Eres increíble. Y por eso eres y serás TÚ.
No hay comentarios:
Publicar un comentario