Me duele. ¿Qué hago? ¿Lo digo o no lo digo? ¿Y si hago daño? Pero más daño me hago yo...
Este viene siendo el dilema de los últimos meses... Veo cosas que me duelen o me molestan, las digo por no tragar y que después salga todo, pero si las digo, hago daño, no se las toma como una manera de mejorar. Entonces...¿qué?
Nada de esto cambia lo que siento, pero creo que seguir en este bucle nos hace daño a ambos.
Sé que ya te he dicho todo esto, y que me repito mucho, pero aún espero tu opinión, como espero muchas otras cosas que no llegan.
No sé se si sabrás cómo me siento, o si podrás imaginártelo. Esperar que las cosas salgan de una forma y que luego salgan de otra peor disgusta, la verdad. Yo jamás he dicho que seas malo conmigo o que tengas malas intenciones haciendo algunas cosas, pero eso no quita que las hagas, y que hagan daño igualmente.
Y sí, todos cometemos errores, pero en la medida de lo posible hay que intentar no cometerlos, sobre todo si puedes hacer daño a la persona que más quieres en el mundo.
Repito, nada de lo que nos pasa cambia lo que siento, y te lo he dicho, por mucho que discutamos sabes que no podemos vivir el uno sin el otro. Yo no podría vivir sin ti.
Todo esto es normal, vale, la gente discute, pero podemos ponerle remedio también ¿no?
Espero que reflexiones, de verdad, que pienses las cosas, y un día dentro de no mucho tiempo seas capaz de venir y hablarlas conmigo. Te aseguro que ya no me vale que me des la razón y punto, quiero saber que pasa por esa cabeza.
Te quiere, tu niña.
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