lunes, 10 de octubre de 2011

Otoño estival.


Queramos o no, hay cambios inevitables, y uno de ellos es el cambio de estación...
A mí, no sé porqué, este otoño de pantalones cortos y sandalias, me está cambiando un poco el humor. Me siento como él, soy un quiero y no puedo, tengo ganas, y al rato no, me río, y me siento triste... Y la verdad, estoy algo confundida.

Sé que esto confunde también a las personas que quiero, y lo siento, pero ni yo misma sé que me pasa, y mucho menos soy capaz de describirlo. Tan sólo pido paciencia.
Quiero sonreír, y ser feliz, de hecho durante buena parte del día lo soy, pero no entiendo algunos bajones momentáneos que me dan por motivos sin importancia...

Espero que llegue el otoño de verdad, con su frío, sus bufandas, sus botas, y sus hojas cayendo, y que vuelva Marta, la de verdad, la que ahora no logro encontrar.

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