
Él no tiene los ojos más verdes, ni los más azules…
Él no es el más delgado, ni el más fuerte…
Él no es el más listo, ni el más responsable, ni el más trabajador…
No tiene todas las cualidades del mundo, no es perfecto, nunca lo ha sido, ni yo quiero que lo sea.
Y quizás es la primera vez que le vea desde esta perspectiva, desde la de los defectos.
¡Y es que los tiene! Tiene unos cuantos, y conforme va pasando el tiempo una los va viendo más y los va descubriendo.
Es celoso (y eso que la que escribe lo es aún más), es vago y cuando quiere puede ser la persona más desganada del mundo, es contestón y borde, como un niño pequeño, si le dices algo que le molesta. También es muy bromista, a veces demasiado, y yo no encajo muy bien algunas bromas!
Y lo mejor es que aún me quedan millones de defectos por descubrir, y millones de recovecos de su cuerpo por conquistar.
No es perfecto, pero es la persona que me ha hecho sentir lo más grande que he sentido nunca, esto que estoy sintiendo.
Y ojalá me queden días y días junto a él para demostrarle que aunque tiene sus tonterías, es el señorito al que más quiero en este mundo!
oooh que bonito!
ResponderEliminarjaja marta no sabía que tenías blog! gracias por seguirme! te sigo!