Marta, ¿eres tú?
¿La misma de hace un año?
No, creo que tú misma sabes la respuesta. A veces me sorprende encontrarte viendo vídeos de películas, como hacías antes, soñando con que esas historias te pasan a ti.
Ya apenas lo haces, ya no sueñas, al menos no con lo mismo. Hace un año te consolabas en vidas que no eran la tuya, en cuentos que eran de otra.
¿Y ahora?
¿Qué ha ocurrido?
Un cambio. Una sola aparición de uno de esos actores de las películas que veías, pero esta vez real. Un cambio que sin darte cuenta ha transformado tu vida para siempre. Y que nunca, jamás, podrás hacer con que no ha pasado.
Y cuando menos te lo esperabas, ese actor te convierte en protagonista, sí, a ti! Que estabas acostumbrada sólo a mirar y envidiar... ¡Qué raro¡
Y empezaste a probar cómo era eso de ser tú la princesa. Y era... lo mejor que te había pasado nunca.
Esas historias que envidiabas, ya quedaban por debajo de la tuya, porque él, el que entró en tu vida transformándola en película, lo ha hecho así sin apenas darse cuenta. Él llena los días de magia, de aventuras, y sobre todo de amor.
Ya no ves tantas pelis románticas, ya no te recreas en tus sueños, ya no te metes en los cuentos, porque ahora, tu vida es un cuento.
Y sin duda, el mejor cuento de todos, un cuento con principio, muchos nudos, y que esperas que nunca tenga final.
No hay comentarios:
Publicar un comentario