miércoles, 2 de febrero de 2011

Cuando menos piensas...sale el sol.


Grita, salta, corre... No dejes que el miedo te afecte, si quiere puede comerte por los pies... No te agobies, expulsa todo.
Odio estar enfadada y de bajón. Odio tener miedo. Sé que le gente a veces puede llegar a pensar que me gusta, porque hay días que prefiero seguir hundida en la miseria, pero no. Odio estar mal, y odio pagarlo con la gente, e incluso conmigo misma.

Pero el bajón, el miedo, todo es un estado psicológico. Todo está en nosotros. ¿Por qué no nos damos cuenta de una vez? Si nosotros queremos sonreír, podemos hacerlo. No importa nada más, no importa un examen, un enfado con alguien, no importa que estés sola en algún momento. Tú misma puedes decidir salir del hoyo.

A mí personalmente me gusta cuando consigo vencer a las energías negativas, si es que sólo quieren fastidiar!

Y sé que cuando no pueda sola (que suele ser la mayoría de las veces) siempre habrá gente capaz de cambiar mi estado de ánimo y subirme por las nubes al momento. Sé que mi mitad siempre estará ahí para sacarme esa sonrisilla que a veces cuesta tanto sacar... Porque sólo un gesto suyo puede hacerme feliz.
Pero hasta la gente que piensas que no conoces, o la que conoces pero nunca te había ayudado, un día puede hacerlo.

Por muy sola e incomprendida que te sientas a veces, SIEMPRE sale el sol. Siempre habrá una mano que tire de ti. Y en mi caso, esa mano tiene nombre propio: Jorge.

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