lunes, 14 de febrero de 2011

Hablar de amar nunca está de más.


Hablemos. De amor. De nosotros. De la vida.
Hablar nunca está de más. Repitamos las mismas frases que ya nos hicieron felices previamente, porque igual todavía pueden hacernos aún más.

No debemos podar las palabras y los sentimientos.
A mí personalmente me gusta repetir una y otra vez lo que siento, y me gusta que hagan lo mismo conmigo. Hablando se entiende la gente, y hablando funcionan mucho mejor las parejas.
Hablando podemos saber qué piensa exactamente esa persona que con la mirada no nos lo ha dejado lo suficientemente claro.

Y si yo pudiera hablar ahora... bien sabe un personajillo lo que diría.
Que aún siento la magia de estos días. Que esta noche le echaré de menos. Que le quiero, como siempre. Y que, sí, lo reconozco, me gusta San Valentín.

No hay comentarios:

Publicar un comentario