domingo, 7 de marzo de 2010

Jorge.

Sé que hoy voy a hacerte sonreir, y de hecho me apetece que lo hagas.
Sé que debería estar estudiando dibujo pero ya sabes, la cuerda invisible tira de mí... Quizás después de que leas esta entrada taaan larga (que lo va a ser, lo presiento) seas un poquito más feliz. Ese es mi objetivo siempre. Tú feliz, yo feliz, tú triste, yo triste.

A veces siento que no tengo muchas más cosas que decirte. Después de más de un año escuchándome, pienso que todo te sonará parecido ya. Pero no, falso, incierto. Cada día hablando contigo me demuestro que siempre tengo algo más, siempre hay algún sentimiento que no te he dicho. No es raro eso, la verdad, sabes que yo hablo muchísimo, y que aunque haya que hacer rimas con los nombres de los planetas, nunca te aburres conmigo.
Sé lo que estás pensando. ¿Y esos silencios que a veces son tan difíciles de romper? Es que en parte no tienen nada de malo, me gusta que nos quedemos exahustos, sin saliva, y no tengamos ya nada que decirnos. Porque después de esos silencios llegan nuestros mejores momentos.
A veces los rompo con Te quieros, siempre después de que me digas "Dime algo bonito", pero esas palabras te saben a poco! No quiero que jamás te canses de oírlas, rompo mi silencio con ellas porque reflejan lo que siento, siempre.

Y hablando de lo que siento... Cada día se hace más grande. No lo sé exactamente, porque no lo veo dentro de mí, pero sé que es así. Y aunque no lo vea, aunque sea algo intangible... Tiene su reflejo en mi cuerpo, en mi pensamiento, en mi cara, y en mi forma de afrontar la vida.
Y lo del cuerpo te lo digo porque el amor hace milagros, bueno tú haces milagros. Lo que has tenido que pasar con mi cuerpo y mis defectos, lo que has luchado por hacer que me aceptara a mí misma. No sabes lo agradecida que estoy contigo. Me has cambiado. Ahora me aprecio, me quiero. Quiero cada pequeña parte de mi cuerpo porque tú me has enseñado que es especial, única.
En mi pensamiento, tú has ido limando cada una de mis tonterías, pensamientos absurdos, egoísmos... Pero todo eso sin intentar cambiarme, me has enseñado que muchos de mis comederos de cabeza no tienen sentido. Y sé que tienes razón cuando me lo dices, pero hay muchas veces que no puedo evitarlos, cosa que también sabes, e intentas convivir con ello.
Y en cuanto a mi vida, así, globalmente, ¡dios! La has removido y agitado de tal forma que no recuerdo como era todo antes de tí. Que sí, que parece absurdo que una persona pueda cambiar tu vida entera, absurdo pero cierto.
Me gusta estar todo el rato pensando en tí, y despistarme pensando en tí. Me gusta que hasta los días más tristes se me alegren con el sonido de tu voz. Y me gusta lo cuadriculados que somos, porque eso hace de mi vida una vida diferente: toque mañanero a las 7.30, toque de "He llegado de clase", 200 toques que significan "Llámame a casa", llamada de las 4, llamada de las 10, sms cuando hay examen... Parece una rutina, pero no es así. Me encanta mi vida ahora, tal y como es, tal y como la he construído junto a tí.

Y ahora nos ha dado por imaginar nuestra vida en un tiempo. Cómo será nuestra casa (estilo rústico porfa...), los niños, e incluso el posible perro!
Que sí, que parece precipitado y absurdísimo (¿Cuántas veces he dicho absurdo hoy?) imaginar tu vida futura ahora.
Pero dejennos, estamos ENAMORADOS.

Y lo digo tal como lo siento. Sí sí, es que incluso me gustaría gritarlo. QUE ESTOY ENAMORADA JODERRRR!

Y eres tú, señor Jorge Antonio Colorado Tienza, eres tú el que ha cogido este corazoncito al vuelo, lo ha cazado, lo ha transformado, lo ha mejorado... Y espero que lo cuides, porque Siempre será tuyo.


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